El proceso de duelo

Ante una pérdida, la realidad que conocemos ha desaparecido, y sentimos (en función de la intensidad y el vínculo que tenemos con aquello que perdemos) el vacío, el caos. Lo más normal es que nuestro mundo se paralice (que nos encerremos en nosotra(o)s misma(o)s, que no salgamos, que no realicemos las actividades que hacíamos…). Es el inicio del proceso del duelo.

Es el momento de quedarnos a solas con nuestro dolor y es bueno que las personas de alrededor lo respeten. En nuestra sociedad actual, donde todo va tan deprisa y lo que se valora es la inmediatez, es difícil que se entienda esa necesidad de tiempo y espacio, y hay que volver al trabajo, las amistades presionan para que vuelvas a salir… Pues no, aún no es el momento de eso.

Lo que no debe detenerse es la expresión de la tristeza, la rabia, la ansiedad… El primer paso para superar el dolor emocional es saber que es normal y parte del ser humano. Todas las personas lo vivimos, independientemente de que lo reconozcamos y expresemos o no. El sentirlo no nos hace más débiles, menos capaces, con menos valía ni nos da ninguna otra connotación negativa.

«Un proceso psicológico normal que se pone en marcha frente a una pérdida, ante la ruptura de un equilibrio que se produce ante la desaparición de un vínculo, una situación o un objeto que nos fortalece y que amamos»

Tenemos que elaborar un duelo, y es bueno conocer en qué consiste el proceso de duelo.

¿En qué consiste un duelo?

«Es el proceso de elaboración de una pérdida, proceso que tiende a la adaptación y armonización de nuestra situación interna y externa frente a una nueva realidad»

Resalto dos conceptos importantes al hablar de duelo.

  1. Es un proceso, por lo que implica TIEMPO para que se produzca el cambio. Este tiempo será mayor cuanto más intensamente se viva la pérdida.

Como proceso tiene una serie de fases que es bueno conocer, aunque ahora no me detendré en ello.

A veces la impaciencia, querer quemar etapas o, sencillamente, no ser consciente de que no se elabora una pérdida en una hora, ni quizás en un mes, ni en tres meses… quizás incluso hace falta un año… hace que el proceso no se realice de la forma adecuada.

A veces somos impacientes, y no nos permitimos darnos ese tiempo para pasar por las distintas fases que conlleva un duelo.

  1. Adaptación– el proceso consiste en adaptarse a una nueva realidad. La anterior realidad ya no existe, y hemos de adaptarnos a una nueva realidad, «construyendo» una realidad diferente que nos satisfaga.

¿Qué es lo que hemos de hacer para iniciar ese proceso de adaptación?

ACEPTARaceptar que la anterior realidad no existe y dejar de pelearme con la realidad, que no es como yo quisiera, pero es la que ES.

Esta es una de las partes más difíciles de un duelo: aceptar; aceptar que mi relación de pareja se ha roto, que un familiar querido ha fallecido, que mi empresa ha quebrado, que he perdido el trabajo en el que llevo 20 años…

Todo este proceso no es en absoluto fácil, porque elaborar un duelo implica conectar con el dolor. Pensamos que el dolor es eterno, irreversible, que no lo podremos soportar, y por eso muchas veces nos da miedo conectar con él, y postergamos o negamos el duelo, pero será la única forma de poder mirar hacia adelante, de poder ir construyendo poco a poco otra realidad que nos satisfaga,

Si quieres recibir más información sobre cómo gestionar una pérdida o la tristeza, ponte en contacto a través del mail psicologa@monicatimon.com o pidiendo cita y en breve recibirás una respuesta.

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