El miedo no es tu enemigo

El miedo no es tu enemigo. Te dice algo, sobre cómo te ves a ti misma(o) y a la situación que lo genera; en el fondo te cuida. El problema es cuando en lugar de ver cuál es su utilidad, nos bloquea.

El miedo te está diciendo que sientes una amenaza (racional o irracional) y que has de defenderte, protegerte. Esto implica ACCIÓN, no bloqueo. Conlleva pensar qué recursos puedo poner en marcha ante esa amenaza.


La mejor forma de gestionar un miedo es afrontarlo, más que evitarlo o pensar en vencerlo 

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El miedo genera ansiedad, que nos puede generar malestar, pero es solo eso, un sentimiento que nos puede incomodar, pero al que poco a poco podemos llegar a habituarnos. Es lógico que sintamos ansiedad ante ciertas situaciones nuevas o ante las que nos sintamos evaluada(o)s. Si al hablar en público sientes esas molestias, es mejor afrontarlo que evitarlo; podemos hacerlo aún con ese sentimiento. Y si no lo hacemos de 10 y lo hacemos de 5, si seguimos ensayando y afrontando esas situaciones, la siguiente lo haremos de 6, y la siguiente de 7… Además, cada vez toleraremos mejor esas "molestias" que nos genera la ansiedad.

Piensa que afrontar las situaciones siempre implica aprendizaje, no te lo niegues.

En cualquier caso, utiliza recursos que te ayuden a manejar la ansiedad que una situación temida te puede generar: ejercicio físico, relajación, vigilar en tu diálogo interno todas aquellas ideas irracionales o limitantes y cuestionarlas.

Piensa en estrategias que puedan servir para protegerte, prevenir, defenderte y que están bajo tu control, y obvia aquello que NO está bajo tu control.  Si siento amenazado mi ego, por ejemplo cuando tengo miedo a hablar en público, he de pensar cómo protegerlo: aumentar mi seguridad ensayando, ajustar mi listón de perfeccionismo, ponerme metas pequeñas y asequibles, etc. Después de planificar o pensar estrategias de acción para sentirte más segura(o) PARA el pensamiento que te genera ansiedad y ponte a la acción.

No anticipes, no pienses que lo que va a ocurrir es lo peor (pensamiento catastrofista). Céntrate en el presente y en aprovechar lo positivo.  

Ciertos miedos pueden formar parte de nuestra existencia y se trata de aprender a convivir con ellos. Para ello podemos convertir a nuestro miedo en un amigo que nos acompaña en nuestra travesía. El miedo está ahí, tienes que convivir con él, y es más difícil combatirlo que hacerlo tu aliado. Así que siempre que puedas conviértelo en tu aliado y entiende que solo quiere protegerte y que para nada quiere fastidiarte.

Es una forma de “tomar distancia”, de ver ese miedo como algo externo a ti que TE ACOMPAÑA A DONDE TÚ QUIERAS y no como algo interno que te bloquea; está ahí, sí, de acuerdo, pero tú caminas hacia dónde quieres: dar esa conferencia, coger ese avión, montar esa empresa, dejar esa relación que no te lleva a ninguna parte…

Haz del miedo un amigo que te acompañe.

Si quieres recibir más información sobre cómo gestionar los miedos, ponte en contacto a través del mail psicologa@monicatimon.com o  pidiendo cita y en breve recibirás una respuesta.

 

 

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