Alerta con el perfeccionismo

¿Nunca estás conforme con el resultado de tus acciones? ¿Nunca es suficiente? ¿No soportas cometer errores o las imperfecciones? 
Quizá eres una persona “perfeccionista” Pero ten presente que el perfeccionismo está muy relacionado con una falta de confianza y seguridad. En extremo, da lugar a comportamientos demasiados rígidos o controladores.


El problema de la persona perfeccionista es que los errores cometidos o “la imperfección” lo relacionan con una falta de valía personal; se considera como una prueba de incompetencia o incapacidad personal propia y sienten que serán blanco de crítica y rechazo por parte de los demás.Hacen una generalización tipo: “no es perfecto,soy imperfecto y por lo cual no valgo lo suficiente”.


Sin embargo, quien busca la perfección nunca la va a encontrar… sólo encontrará insatisfacción personal. Hemos de conseguir la habilidad para aceptar cierto grado de imperfección y tolerar la frustración que puede conllevar, encontrando satisfacción y reconocimiento en logros que no son “perfectos”, pero que han supuesto un esfuerzo y avances en la dirección correcta.

¿Qué hacer para aceptar cierto grado de imperfección y tolerar la frustración que puede conllevar?


·Identifica la presencia de “deberías” y “tendrías” en tu diálogo interno, son creencias irracionales, exigencias absolutistas y rígidas que de no cumplirse potencian reacciones emocionales de malestar sobredimensionadas. Transfórmalas en preferencias flexibles: Preferiría que… Me gustaría que…

·No pienses en términos dicotómicos: todo o nada, bueno o malo, perfecto o imperfecto…  “Siempre” he de hacerlo perfecto “Nunca” puedo equivocarme. Unas creencias rígidas, basadas en lo absoluto y la norma (lo bueno es esto y lo malo lo otro), llega en su forma extrema a la obsesión. Anulamos de esta forma cualquier pensamiento de tipo creativo. 
El término medio también existe y no tiene porqué ser gris. El que no sea perfecto no significa en ningún caso que no tenga valor. Todo es mejorable, pero se trata de disfrutar de lo que has hecho, no de lamentarse de que podría ser mejor. 

·Asume que hay cosas que no están bajo tu control y acéptalo. De lo contrario sentimos la necesidad de querer tener todo bajo control estamos cayendo en el HIPERCONTROL. Acucia la necesidad de controlar todo, como si fuéramos omnipotentes; nos es difícil delegar o, por ejemplo, volar en avión. 

·Planifica en metas y submetas (pasos) realistas y flexibles que permitan aumentar tu percepción de autoeficacia y satisfacción de tus logros. Es mejor centrarse en el proceso que en el resultado. 

·Asume el riego de equivocarte: nadie es infalible. Los errores son parte natural del crecimiento y aprendizaje en la vida, nos dan la oportunidad de rectificar y mejorar. 

·Tus fracasos y éxitos no definen TU VALOR como persona, y sobre todo piensa que lo que haces en un momento determinado no te define para siempre.  Cuestiona valorarte sólo en base a tus resultados, logros y éxitos; eres mucho más que eso. 

En definitiva. 
Maneja altos niveles de exigencia, pero sin que el hecho de no lograr alcanzar las metas te supongo un elevado coste emocional.

Si quieres recibir más información sobre cómo gestionar el perfeccionismo, ponte en contacto a través del mail psicologa@monicatimon.com o  pidiendo cita y en breve recibirás una respuesta.

Comentarios