La utilidad de las emociones

Las emociones y sentimientos SON, y no hay emociones negativas o emociones positivas; hay sentimientos que nos generan malestar y sentimientos que nos generan bienestar, pero los sentimientos y emociones, sencillamente, SON, están ahí.  Las emociones, incluso aquellas que nos generan malestar, pueden ser adaptativas, nos señalan que algo está pasando, de ahí su utilidad.


Las emociones son útiles, y es importante tomar conciencia de ello, por mucho que algunas generen malestar.

El problema es cuando pierden su utilidad, ya sea porque intentamos evitarlas o porque permanecemos en ellas.



La tristeza nos avisa de una pérdida, de que algo era importante para nosotra(o)s, y hemos de conectar con el dolor para elaborar el duelo. Nos permite descansar, recogimiento, escucharnos, ahorrar energía, encontrar la compasión y apoyo de los demás… De este modo, la tristeza nos permitirá el proceso de adaptación y lograr aceptar la pérdida. SI se cronifica y estanca ya no sirve.

La rabia nos moviliza ante las injusticias, nos facilita reaccionar cuando nos sentimos tratada(o)s injustamente o algo nos molesta. Nos señala que hemos de poner límites, proteger nuestra integridad personal (ego) o nuestro espacio, y hemos de actuar en consecuencia. Si se convierte en rencor, ya no sirve.

El miedo nos alerta de peligros, y nos prepara para la acción. Nos señala una amenaza ante la que nos sentimos sin recursos. Hemos de evaluar qué tipo de amenaza es y cuál es la mejor manera de afrontarla, actuando. Si nos paraliza, ya no sirve.

La culpa nos avisa cuando no cumplimos con las normas. Pero hay culpas que tenemos que atravesar para poder crecer o ser quien somos, como la culpa que puede devenir de considerar que no podemos decir NO, de tener una identidad de género u orientación sexual no normativa; de no seguir unos valores determinados en cuanto a ser madre o la maternidad, etc. Si este tipo de culpa nos bloquea, ya no sirve.

Cuando sientas tristeza, rabia, miedo, culpa, pregúntate ¿por qué? ¿para qué? ¿de qué me está sirviendo?, y actúa en consecuencia.

Si quieres recibir más información sobre cómo gestionar las emociones, ponte en contacto a través del mail psicologa@monicatimon.com o  pidiendo cita y en breve recibirás una respuesta.

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