¿En qué consiste la terapia de pareja?

Como terapeuta, y esto es importante, soy una tercera parte objetiva que va a escuchar a las dos partes, facilitando que expresen sus pensamientos y sentimientos, y ayudando a identificar y aclarar las áreas problemáticas. 
Mi objetivo es: 

Establecer un marco apropiado donde a partir del conocimiento de las necesidades de cada componente de la pareja, se identifican los problemas y se resuelven cambiando, aceptando o mejorando ciertas pautas conductuales, emocionales y de comunicación

La terapia comienza con una evaluación y recogida de información que permitirá desarrollar una comprensión más profunda de la dinámica de relación existente y plantear una primera conclusión y propuesta de intervención a la pareja.
La intervención favorecerá una nueva interpretación de ciertas situaciones que están generando malestar, ofreciendo una nueva perspectiva que permita un cambio de sentimientos, actitudes y comportamiento. 


Esto a menudo es difícil que las personas puedan hacerlo por sí mismas, ya que están atrapadas emocionalmente en la situación; por eso es tan importante una visión más objetiva y que pueda facilitar que la pareja pueda ver un punto de vista diferente al que cada uno, desde su propia posición, se aferra. 

También es importante que cada componente de la pareja tome conciencia de su propia responsabilidad en cómo funciona la pareja. ¡Tengamos en cuenta que la pareja siempre es cosa de dos! Este es uno de los aspectos más complicados, pues muchas veces subyace la idea de que “la responsabilidad es de la otra persona”, no implicándose en el cambio. Por el contrario, hay personas que se auto responsabilizan de que no funcione, asumen toda la carga y la “culpa”, dificultando una autoimagen propia positiva que no redundará en el beneficio del funcionamiento de la pareja, además de no favorecer que la otra persona se implique.

En general, aunque dependerá del motivo por el que l apareja vaya a consulta, tres serán los ejes prioritarios de la intervención.
• Mejorar las pautas para establecer una mejor comunicación, aclarando malentendidos, favoreciendo que cada persona exprese sus necesidades, sentimientos y deseos de forma adecuada.
• Considerar alternativas para el manejo de situaciones problemáticas y pautas de gestión de conflictos.
• Fortalecer los vínculos afectivos, trabajando aquellos aspectos que están dificultando el acercamiento emocional de la pareja.

En ocasiones en la terapia de pareja, aunque es cierto que el foco es la pareja en sí, se trabaja también de forma individual. En una pareja cada uno de nosotros, además de nuestras virtudes, cualidades... aportamos nuestras carencias y limitaciones.
Por ello, se puede ir alternando en la terapia visitas individuales con visitas conjuntas. Trabajar de forma conjunta, por otra parte, facilita conocer las expectativas que tienen cada uno de la relación y lo que se espera del otro.

Hay que tener presente que terapia de pareja se centra en la relación total, mientras que la terapia sexual se centra más específicamente en el área sexual. Es cierto que los conflictos dentro de una relación a menudo afectan a la relación sexual, y la calidad de las relaciones sexuales es importante para muchas parejas, por lo que este tema se puede plantear en la terapia de pareja. Sin embargo, una pareja puede experimentar problemas sexuales en una relación que por lo demás es armoniosa. Si este es el caso, la terapia sexual puede ser beneficiosa.

Como psicóloga no tomo la decisión de si la pareja se ha de separar, pero en ocasiones confrontar las diferentes expectativas que puede tener cada componente puede facilitar que la propia pareja decida que la separación es lo más beneficioso para ambos. La terapia también puede ayudar en este proceso difícil y doloroso.

Si quieres recibir más información sobre cómo funciona la terapia de pareja, ponte en contacto a través del mail psicologa@monicatimon.com o  pidiendo cita y en breve recibirás una respuesta.


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