La autoestima y las autoexigencias inflexibles


Para mejorar nuestra autoestima el primer paso es tomar conciencia de los pensamientos y creencias que tenemos sobre nosotra(o)s misma(o)s. Un buen ejercicio es identificar aquellas situaciones que nos han hecho sentir que nos “desinflábamos”; situaciones que al hacernos sentir “personas no válidas” nos superan o desbordan.

Debería ser lista(o), resolutiva(o), rápida(o) mentalmente”, “tendría que conseguir agradar a todo el mundo, ser buena persona”, “debería ser más delgada(o), fibrada(o)”, “Tendría que haberlo visto venir, ser capaz de…” etc., etc.

¿Alguna vez te han pasado por la mente pensamientos de este tipo? Desgraciadamente, es frecuente en un mundo donde predomina lo competitivo y hemos interiorizado muchas exigencias, en realidad autoexigencias inflexibles (“debería, tendría)” y muchas veces imposibles (“agradar a todo el mundo”).

Este tipo de pensamientos son lo que se llaman CREENCIAS LIMITANTES, y no nos ayudan a construir una visión de nosotra(o)s misma(o)s que fomente una sana autoestima porque nos ofrecen una visión muy distorsionada de lo que realmente somos.
Estos pensamientos pueden estar muy arraigados, haciendo que sintamos como verdadera esa forma de ver la realidad y a nosotra(o)s misma(o)s; sin embargo, esas creencias no tienen por qué ser la única posibilidad de "construir" una situación, y comenzar a reconocer los pensamientos y creencias que contribuyen a una baja autoestima y contrarrestarlos activamente nos ayudará a aceptar nuestro valor como personas.

¿Qué hacer ante una autoexigencia inflexible? Hemos de estar ALERTA ante cualquier mandato, automensaje o norma que contenga: DEBERIA, TENGO QUE, HABRÍA QUE. Hemos de aceptar la flexibilidad como un valor importante para medirnos a nosotra(o) misma(o)s (y a los demás). Hemos de ser conscientes de que este tipo de mandatos nos hacen mantener unas exigencias extraordinariamente perfeccionistas sobre lo que deberíamos ser o lograr. Por otra parte no hemos de culpabilizarnos ni autocastigarnos por no llegar a ciertos estándares que nos autoimponemos, sino RESPONSABILIZARNOS de nuestras acciones.Sobre este tema, la culpa, ya volveremos. 
Cuestionémonos cada una de las exigencias que nos hacemos teniendo en cuenta nuestras necesidades, limitaciones y capacidades a la hora de plantearlas. Probemos a utilizar me gustaría, intentaré. Cuestionemos si ese mandato o norma viene desde una imposición o desde la elección; ¿es realmente mi deseo o lo que los demás esperan de mí'

Estas autoexigencias inflexibles son sólo una de las formas en que las creencias limitantes boicotean nuestra autoestima. Seguiremos…

Cualquier consulta, duda o petición de información podéis hacerlo presencialmente en mi consulta de psicología en Barcelona 93 129 19 34 o a través del correo psicologa.monicatimon@gmail.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

El auto-perdón

CONTROL E HIPERCONTROL

El estilo atribucional