La Gestión del cambio personal

El cambio está siempre presente en nuestras vidas, ya sea por alguna circunstancia concreta que modifique la situación en que nos encontramos (etapa vital, enfermedad, boda, trabajo, despido, ruptura de pareja, descendencia…), o bien, porque queremos mejorar la relación con nosotro(a)s mismo(a)s y/o con los demás.
El cambio es intrínseco al crecimiento personal, y necesario en ciertas ocasiones, como cuando nos sentimos perdido(a)s, atascado(a)s o con un sentimiento de malestar con relación a nosotros(a)s o a nuestra vida.

Pero no siempre es fácil saber gestionarlo ¿Qué implica el cambio personal?
Lo primero que hemos de saber es que es una decisión consciente y voluntaria de mejora, de superación personal.

¿Y en qué consiste? En el cambio de pautas emocionales, del modo en que pensamos sobre nosotro(a)s mismo(a)s, los demás y el mundo, y en la transformación de determinados hábitos de conducta.
Es cierto que la necesidad de cambio a veces viene impuesta por una situación que podemos considerar traumática (pérdida de un ser querido, enfermedad grave…) y que sirve como catalizador. No obstante, ahora me referiré al cambio personal que queremos hacer, ya sea por tomar conciencia de un malestar o insatisfacción personal con uno (a) mismo(a) y la vida que llevo, o bien, por desear la mejora y el crecimiento personal afrontando nuevos retos.
A veces somos resistentes al cambio, porque no vemos, no sentimos esa necesidad; en el fondo, negamos que tengamos esa necesidad.

Preguntarse ¿dónde estoy? es una buena forma de descubrir y tomar conciencia de cómo estoy viviendo mi vida.
¿Está en consonancia quién eres (lo que es importante para nosotro(a)s) con lo que haces?; si no lo está, sentirás insatisfacción. Ponemos el piloto automático y no nos preguntamos ¿esto es lo que quiero?, dejándonos llevar por la inercia o por lo que se supone que hemos de hacer.
A partir de la conciencia de que necesitamos hacer un cambio, elegimos hacerlo. Es a partir de aquí donde nos planteamos ¿cómo?, ¿cómo efectúo ese cambio necesario en mi vida? Ante esa pregunta, muchas veces nos podemos encontrar con resistencias: pensamos que no estamos lo suficientemente preparados; postergamos (“ya lo haremos”, “hay tiempo”), pero NO ACTUAMOS. Conviene responderse a unas preguntas antes de pensar en el cómo y pasar a la acción.

Preguntémonos “¿qué quiero cambiar?”
¿Lo tenemos claro? A veces nos es fácil y enseguida concretamos: dejar de fumar.
A veces lo sabemos, pero es más complejo, como cuando lo que quiero cambiar es que mi relación de pareja funcione; ¡alerta!, aquí no sólo estás tú implicado(a).
Otras veces planteamos de forma equivocada el cambio que queremos realizar. Puedes pensar en cambiar y ser una persona extrovertida, cuando eres introvertida. Piensa, ¿qué hay de malo en ser introvertida? ¿No será mejor cambiar alguna de las consecuencias que tiene tu forma de ser introvertida? Es mejor aceptar que eres una persona introvertida, quererte como eres, y pensar cómo te limita esa forma de ser (por ejemplo, en las relaciones sociales) para a partir de ahí ver qué cambio has de hacer: cambiar cierta forma de pensar (sobre ti), mejorar tus habilidades sociales, etc.
Definir muy bien qué quiero cambiar es importante para lograr tus objetivos.
A veces, sin embargo, es difícil saber exactamente qué o concretar qué quiero cambiar.
Por ejemplo, cuando sentimos que estamos insatisfecho(a)s con nuestra vida, pero no sabemos muy bien qué o por qué ocurre. Pensar que el cambio consiste en “quiero ser feliz” posiblemente no te llevará a ninguna parte ¡porque no sabrás por dónde comenzar!
Sea como sea, una vez llegados al qué quiero cambiar, hemos de seguir haciéndonos una serie de preguntas antes de pasar a la acción, peguntas que además serán especialmente relevantes en el caso de no saber exactamente qué quiero cambiar. Sobre esto hablaré en mi siguiente post.

Cualquier consulta, duda o petición de información podéis hacerlo a través del correo psicologa.monicatimon@gmail.com o presencialmente en mi consulta de psicología de Barcelona 93 129 19 34.
Y como siempre, si os ha gustado, ¡compartid!


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