¿Qué necesitamos? ¿Qué necesidades buscamos cubrir? ...

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Todas las personas, sin excepción, necesitamos seguridad, sentir que pertenecemos a un grupo (ya sea la familia, amistades…), afecto, reconocimiento y trascendencia (autorrealización).
Lo que nos diferencia a unas personas de otras es cómo buscamos cubrir esas necesidades. Además, también es diferente qué necesidad o necesidades están movilizando nuestra forma de afrontar la vida y de relacionarnos. Por ejemplo, una persona quiere cubrir la necesidad de afecto a través de la búsqueda del amor y una constante exigencia de que se le demuestre amor. Otra persona quiere cubrir la necesidad de reconocimiento a través del sentido del deber (“lo que se supone o le han dicho debe ser/hacer” o de afirmarse a través de la aprobación de otros (padre, éxito social…).  El problema no es en sí buscar afecto y reconocimiento de los otros, sino cuando queremos cubrir esas necesidades desde un sentimiento de carencia y buscamos FUERA lo que tendríamos que encontrar en nuestro interior. Es decir, buscar e…

Superar la dependencia emocional: vencer el síndrome de abstinencia

Como señalé en el anterior post el último paso para superar una dependencia emocional es SOLTAR. Librarnos de ese lastre que no hace más que generarnos sufrimiento y ansiedad (me refiero a la relación en sí). Ha llegado el momento de aceptar y asumir que, por el momento, nuestro camino es en solitario (que no en soledad); que es el  momento para estar con nosotros mismos y avanzar, crecer. El problema es que lo intentamos, rompemos la relación y dejamos a nuestra pareja, pero… ¡volvemos a caer!...
Cuando tenemos una dependencia nuestra pareja se convierte en una adicción y, al igual que cuando dependemos de una droga, se manifiesta bajo el imperativo del craving (anhelo intenso de la pareja) y la abstinencia (ansiedad ante la ausencia del otro)que genera episodios depresivos y ansiososHay una necesidad compulsiva e imperiosa del otro, experimentándose sentimientos de angustia ante su ausencia o ante la anticipación de la misma. ¿Qué se hace cuando tienes una adicción al alcohol y quieres dejarlo? ¿Te tomas un chupito de vodka sólo el viernes por la noche? No, verdad. Pues en este caso es lo mismo.

Por tanto, el primer paso es CONTACTO CERO. Bajo ninguna causa hemos de mantener contacto; de ningún tipo, ni por whatsapp, llamada, correo…
Es un momento muy complicado porque hemos de estar preparados para tolerar esos sentimientos que genera la  abstinencia y el sentimiento de ansiedad que le acompaña, siendo muy fácil recaer en la conducta de volver a ver a la persona (por mucho que sepamos que la relación nos hace sufrir). ¿Qué sentiremos en esos momentos de abstinencia?: ansiedad, pensaremos obsesivamente en la otra persona, sentiremos que se “nos está partiendo” el corazón, nos podremos odiar por haberla dejado o no comprenderemos por qué lo hemos hecho, nos arrepentiremos; podemos empezar a recordar todo lo bueno que tenía y olvidaremos el resto; lloraremos, a veces desconsoladamente, padeceremos insomnio y aparecerá una necesidad CASI incontrolable de contactar con él o ella.
Y sí, generará dolor y ansiedad, pero hemos de aprender a TOLERAR esos sentimientos.  Es lógico que ante una pérdida se muevan sentimientos de dolor, pero si por evitar o no afrontar esos sentimientos lo que hacemos es volver a iniciar el contacto (como forma de aliviar esa ansiedad ante la ausencia de la persona) estaremos alargando el sufrimiento. La relación en sí nos genera ansiedad, sufrimiento… por lo que no habremos ganado nada. Es cierto, tendremos unos momentos en los que sentiremos calma y paz, pero al poco tiempo ¿no volverán las mismas quejas, las mismas discusiones, el mismo anhelo (de “querer más”)?... Por ahorrarnos un dolor puntual (temporal) lógico a todo proceso de elaboración de un duelo, nos estamos encadenando a un sufrimiento ¿eterno? Hemos de pensar en el síndrome como algo TRANSITORIO. ¡El síndrome de abstinencia dura un tiempo determinado, no se queda instalado de por vida aunque a veces lo pensemos! Lo normal es que no dure más de dos o tres meses, siendo el primero el más duro con diferencia; es más, dentro incluso de ese mes, las dos primeras semanas son las más angustiosas, teniendo progresivamente más momentos de respiro o distracción con el tiempo. A partir de la segunda o tercera semana, lo más frecuente es que existan “picos” o cambios de ánimo en los nos encontremos bien una mañana, por ejemplo, y por la tarde volvamos a experimentar ansiedad, malestar o decaimiento. 
Aunque es mejor evitarlas, las recaídas son normales. ¡No desesperemos ni nos culpabilicemos! Lo importante es no perder el objetivo y que lo volvamos a intentar con más fuerza y determinación.  Por otra parte es bueno contar con alguien de confianza para pedirles si podemos llamarles cuando sintamos esa necesidad de imperiosa de contactar. Si podemos hablar con alguien en ese momento tan crítico, la ansiedad se irá desvaneciendo hasta desaparecer. Otra clave: distraernos
Lo ideal es simultanear todo esto con el trabajo de autoestima -recomiendo leer y tener presente el post anterior http://www.monicatimon.com/2015/01/que-podemos-hacer-para-superar-la.html- con el objeto de lograr de forma adaptativa el suministro externo e interno que necesitamos. Por otra parte tendremos que hacer frente a ciertos pensamientos negativos “no voy a poder soportarlo”, “esto me supera, no puedo controlarlo”, “sin él/la no puedo vivir”, “no voy a poder estar solo/a”, “la próxima vez será diferente”…  Detrás de algunos de esos pensamientos pueden estar creencias muy instauradas en nuestro esquema emocional No merezco ser querida/o, Nunca satisfaré de modo adecuado mi necesidad de afecto, Voy  a ser abandonada/o, etc. que pueden dificultar salir del proceso. Quizás es entonces cuando es conveniente contar con la ayuda de un profesional que pueda realizar una intervención en un plano más profundo.

Termino con una cita del psicólogo Joan Garriga:

“Yo soy yo y tú eres tú. No estoy en el mundo para colmar tus expectativas, ni tú estás en el mundo para colmar las mías. Yo estoy para ser yo mismo y vivir mi vida, tú estás para ser tú mismo y vivir tu vida. Si nos encontramos, ¡será hermoso! Si no nos encontramos, nada habrá que hacer”

Joan Garriga,

Comentarios

  1. YO LO EH DEJADO MUCHISIMAS VECES... Y VUELVO LA RECAIDA ES PEOR NO SE QUE HACER COMO ACABAR CON ESTE CIRCULO VICIOSO!!! EH ECHO DE TODO Y ES MUY GRANDE EL ANCLA!

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    1. Pero que pasa cuando de la nada es él quien te deja? Soy adulta, es mi primera pareja, me decia que me amaba con toda su alma que yo era todo y de un dia para el otro me abandonó. Han pasado ya tres meses y me siento cada vez peor

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    2. Es dificil porque yo tambien he pasado por lo mismo pero nada es para siempre, lo unico que te puedo decir y que yo hice es que te alejes de él con el dolor de tu corazón, bloquealo en tus redes sociales, borra su número, fotos, manten tu mente ocupada, sal con tus amistades, habla con tu familia, reza, cuida de ti y metete en la cabeza que si te ha dejado es porque nunca te quiso y ya tiene otra y no vale la pena seguir luchando, lamentablemente se sufre pero nada es para siempre y todo depende de tu fuerza de voluntad, ánimo linda recuerda que vales oro y algo bueno viene :)..se fuerteee

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  2. Esa frase no es de Joan Garriga. Es de la Gestalt de Fritz Perls

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  3. Pero que pasa cuando de la nada es él quien te deja? Soy adulta, es mi primera pareja, me decia que me amaba con toda su alma que yo era todo y de un dia para el otro me abandonó. Han pasado ya tres meses y me siento cada vez peor

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