¿Qué necesitamos? ¿Qué necesidades buscamos cubrir? ...

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Todas las personas, sin excepción, necesitamos seguridad, sentir que pertenecemos a un grupo (ya sea la familia, amistades…), afecto, reconocimiento y trascendencia (autorrealización).
Lo que nos diferencia a unas personas de otras es cómo buscamos cubrir esas necesidades. Además, también es diferente qué necesidad o necesidades están movilizando nuestra forma de afrontar la vida y de relacionarnos. Por ejemplo, una persona quiere cubrir la necesidad de afecto a través de la búsqueda del amor y una constante exigencia de que se le demuestre amor. Otra persona quiere cubrir la necesidad de reconocimiento a través del sentido del deber (“lo que se supone o le han dicho debe ser/hacer” o de afirmarse a través de la aprobación de otros (padre, éxito social…).  El problema no es en sí buscar afecto y reconocimiento de los otros, sino cuando queremos cubrir esas necesidades desde un sentimiento de carencia y buscamos FUERA lo que tendríamos que encontrar en nuestro interior. Es decir, buscar e…

LA DEPENDENCIA EMOCIONAL I: la No aceptación de la pareja

Esta quincena http://www.monicatimonresponde.com la dedico a las dependencias emocionales, así que he considerado oportuno dedicar un post a este tema.
Me voy a centrar en las relaciones de pareja por ser las más representativas y las que más sufrimiento ocasionan, aunque gran parte de lo que expondré se puede extrapolar perfectamente a otro tipo de relaciones, con las lógicas diferencias de significado que tengan para la persona. Por ejemplo, una persona dependiente emocional puede tener pautas similares de interacción con una amistad y con su pareja, pero la intensidad de sentimientos, pensamientos y comportamiento será menor.
Antes que nada quiero que durante dos o tres minutos reflexionéis sobre lo qué es el AMOR, lo que implica la palabra AMOR para vosotros…   ¿Ya?...
Desde mi punto de vista son piezas fundamentales en el amor (aunque no las únicas), o al menos en la construcción de unas relaciones sanas, equilibradas y no destructivas, los siguientes componentes:
Confianza, pilar básico en una relación, si no aparecerá la necesidad de control (celos) o no nos permitiríamos ser vulnerables (abrirnos, compartir nuestra Intimidad). La confianza nos permitirá dar Libertad, para dejar a la persona ser quien es y tener su propio espacio personal (social, proyectos, intereses…) De otra manera se caería en la posesión.
Aceptación, aceptando a la persona tal y como es, con sus limitaciones. Pensad una cosa, ¿cómo vamos a respetar algo (o a alguien) que no aceptamos?  Y el Respeto es imprescindible en una relación.
Reciprocidad, construcción de relaciones simétricas, basadas en la reciprocidad. De este modo, si la relación es asimétrica una de las personas es quien cuida y quién está en una posición de sumisión mientras la otra es cuidada y está en una posición de dominio. 
Estos ingredientes (confianza, intimidad, libertad, aceptación, reciprocidad, respeto y cuidado) tienen que estar siempre para que la relación tenga posibilidades de crecer de manera sana y equilibrada. En la consulta, veo muy frecuentemente personas que viven su relación de pareja  como una lucha, y esto es porque uno de estos pilares no está presente. Es como si a una silla le quitas una pata, no te vas a sentir estable y seguro en ella, pues  en la relación pasa algo parecido.
Pues bien, las personas dependientes emocionales entienden el amor como apego, sumisión y admiración al objeto idealizado, y no como un intercambio recíproco de afecto. 
Me voy a centrar hoy en uno de los pilares que más a menudo falta cuando se genera una dependencia emocional: la aceptación de la otra persona (la pareja). Para que me entendáis, la persona dependiente quiere a su pareja, quiere retenerla, pero su manera de ser le saca de quicio. No le gusta que sea tan liberal, o tan independiente, o tan pasota, o tan egoísta, o tan poco comunicativa, o tan poco afectuosa, etc.
En otras palabras: NO LA ACEPTA COMO ES. Ahí empiezan las quejas, malas caras y reproches constantes para exigirle que cambie. Que entienda que no tiene que ser así. Pero, ¿y por qué no? ¿La queremos tanto pero por otro lado no le permitimos que sea cómo es?
En absoluto digo que se deba aceptar todo, y hay determinadas situaciones de las que hemos de huir cuanto antes, pero si queremos comprometernos en una relación de pareja hemos de aceptarla tal y como es. Como he señalado, todo el mundo tenemos nuestras limitaciones, y hemos de reconocer y aceptar las de nuestra pareja, asumir que no es perfecta pero que la balanza se decanta por apropiarnos de aquello que sí nos ofrece que nos es valioso y válido. Hemos de huir de la idealización, pues es la persona REAL en ESE MOMENTO a quien amamos, y no lo que quisiéramos o esperásemos que fuera. Si al ir conociendo a la persona vemos que hay cosas que no queremos aceptar porque no nos gusta y/o nos genera malestar lo mejor es dejar esa relación ¿o no? El problema es empecinarse en continuar esa relación, empeñarse en que esa persona sea o se comporte de un modo determinado. Por ejemplo, ¿te quejas a menudo y de forma continua precisamente porque es o se comporta de esa manera, porque hace esas cosas que tan poco te gustan? O aunque quizás no te quejes, pero, ¿te molesta de una forma intensa y persistente? Si es así no hay una aceptación real de cómo es esa persona, y probablemente te estés centrando en tu idea de cómo debería ser o te gustaría que fuese.
En el próximo post facilitaré más información para entender el porqué, a pesar de que la relación les genere insatisfacción y un gran malestar a las personas dependientes les cuesta romper con esa dinámica.

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