¿Qué necesitamos? ¿Qué necesidades buscamos cubrir? ...

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Todas las personas, sin excepción, necesitamos seguridad, sentir que pertenecemos a un grupo (ya sea la familia, amistades…), afecto, reconocimiento y trascendencia (autorrealización).
Lo que nos diferencia a unas personas de otras es cómo buscamos cubrir esas necesidades. Además, también es diferente qué necesidad o necesidades están movilizando nuestra forma de afrontar la vida y de relacionarnos. Por ejemplo, una persona quiere cubrir la necesidad de afecto a través de la búsqueda del amor y una constante exigencia de que se le demuestre amor. Otra persona quiere cubrir la necesidad de reconocimiento a través del sentido del deber (“lo que se supone o le han dicho debe ser/hacer” o de afirmarse a través de la aprobación de otros (padre, éxito social…).  El problema no es en sí buscar afecto y reconocimiento de los otros, sino cuando queremos cubrir esas necesidades desde un sentimiento de carencia y buscamos FUERA lo que tendríamos que encontrar en nuestro interior. Es decir, buscar e…

Taller Gestión de la rabia y la ira: 4ª y última sesión

En la última sesión pusimos el énfasis en cómo recuperar el control interno. Hemos de tener la confianza en nosotras mismas para aceptar y sentir que tenemos el control sobre nuestras emociones. Las emociones no dependen únicamente de los acontecimientos externos, sino de cómo las gestionamos. Tomamos conciencia de la interacción entre Pensamiento-Sentimiento-Acción e incidimos en la capacidad de autogenerarnos emociones positivas como forma de autorregulación.
Sentir rabia puede ser hasta sano; anclarnos en ese sentimiento no. Aprender a canalizar la energía negativa de la ira o rabia, liberando esa emoción, y facilitar en energía positiva mediante estrategias que faciliten la expresión de emociones que nos generen bienestar es una forma adecuada de gestionar nuestro sentimiento de rabia e ira. 
Las diferentes dinámicas y ejercicios que realizamos nos permitieron descargar las emociones: saber conectar con el silencio; utilizar el humor cómo energía antagonista a la rabia; vivenciar la situación que nos genera rabia desde otra perspectiva diferente a la nuestra, la de un observador externo…
Para acabar hicimos un ejercicio de visualización para practicar; conectar con esa energía, posibilitando después su liberación y descarga facilita la desidentificación y desactivación emocional. 
El taller acabó, y el sentimiento general es que se hizo corto. El ambiente creado y el vínculo que se estableció facilitó en todo momento la comunicación y la implicación en las diferentes dinámicas. Se removieron emociones, y aún queda trabajo por realizar, ¡pero objetivo cumplido!.

¡Enhorabuena chicas por le trabajo realizado!

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