¿Qué necesitamos? ¿Qué necesidades buscamos cubrir? ...

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Todas las personas, sin excepción, necesitamos seguridad, sentir que pertenecemos a un grupo (ya sea la familia, amistades…), afecto, reconocimiento y trascendencia (autorrealización).
Lo que nos diferencia a unas personas de otras es cómo buscamos cubrir esas necesidades. Además, también es diferente qué necesidad o necesidades están movilizando nuestra forma de afrontar la vida y de relacionarnos. Por ejemplo, una persona quiere cubrir la necesidad de afecto a través de la búsqueda del amor y una constante exigencia de que se le demuestre amor. Otra persona quiere cubrir la necesidad de reconocimiento a través del sentido del deber (“lo que se supone o le han dicho debe ser/hacer” o de afirmarse a través de la aprobación de otros (padre, éxito social…).  El problema no es en sí buscar afecto y reconocimiento de los otros, sino cuando queremos cubrir esas necesidades desde un sentimiento de carencia y buscamos FUERA lo que tendríamos que encontrar en nuestro interior. Es decir, buscar e…

Algunas Soluciones Intentadas Redundantes que fracasan

Como señalé en el post http://www.monicatimon.com/2013/11/las-soluciones-intentadas-redundantes.html muchas veces el mantenimiento de una situación que nos genera malestar viene de la repetición continuada de una estrategia de solución que ha resultado un fracaso. La táctica utilizada nos parece lógica, correcta, “de sentido común”, pero… no logra su objetivo. He aquí algunos ejemplos de enfoques que, aunque ocasionalmente pueden ser eficaces, tienden a fracasar.

1. El sermón no solicitado

-Sermones y consejos, sobre todo cuando son “por tu propio bien”.
-Reproches y recriminaciones.
-Alentar  “¿Por qué no tratas de…?”
-Apelación a la lógica o sentido común.
-Rogar, suplicar.
-El enfoque silencioso y sufrido de “mira con cuánta paciencia no te digo nada”.

2Adoptar una postura de superioridad moral

Se adopta una postura de superioridad, de indignación justa, de ultraje moral, de lógica inquebrantable. Por ejemplo.
               - “Si realmente me quisieras...
               - “¿Por qué no comprendes que…”?
               - “Cualquier persona con sentido común…”
               - “Después de todo lo que he hecho…”
               - “Mira lo deprimida que estoy por preocuparme por ti/por tu culpa

3Autosacrificio/autonegación

Nos tratamos de justificar constantemente, protegemos a los otros de las consecuencias de sus acciones (como en el ejemplo que puse en al post anteriormente señalado sobre la mujer que quiere que su marido deje de beber), estamos pendientes constantemente del cambio del otro, tratamos continuamente de agradar a los demás.

En definitiva, nos estamos negando continuamente nuestras necesidades y deseos con las consecuencias que esto tienen para nuestro bienestar.

4.  ¡Hazlo espontáneamente!

Tratamos de que alguien adopte una actitud diferente, pero también exigimos que sea porque quiera hacerlo.
              -“Me gustaría que me mostraras más afecto, pero sólo lo aceptaré si lo haces                        porque quieres
              -“No basta con que me acompañes a ver a mi madre, lo has de hacer de buen                        grado
Tratar de hacer a alguien más responsable, más expresivo, más considerado,… equivale a “exigirle” a que obedezca nuestra idea de cómo debe ser. Esta demanda la podemos realizar de forma explícita, como en los ejemplos puestos, o implícita (damos por supuesto que la persona que ha de ser así y la persona lo sabe)

¿Os reconocéis utilizando algunas de estas estrategias de forma recurrente?  Como señalé, el problema no es tanto la estrategia en sí, puesto que en alguna ocasión puede dar resultado, sino que reincidamos en ella aunque veamos que está fracasando. La hemos convertido en una pauta que, por lógica o correcta que nos parezca, a veces lo único que hace es mantener y/o intensificar la conducta o actitud que queremos cambiar. Es el momento de intentar algo diferente.

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