¿Qué necesitamos? ¿Qué necesidades buscamos cubrir? ...

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Todas las personas, sin excepción, necesitamos seguridad, sentir que pertenecemos a un grupo (ya sea la familia, amistades…), afecto, reconocimiento y trascendencia (autorrealización).
Lo que nos diferencia a unas personas de otras es cómo buscamos cubrir esas necesidades. Además, también es diferente qué necesidad o necesidades están movilizando nuestra forma de afrontar la vida y de relacionarnos. Por ejemplo, una persona quiere cubrir la necesidad de afecto a través de la búsqueda del amor y una constante exigencia de que se le demuestre amor. Otra persona quiere cubrir la necesidad de reconocimiento a través del sentido del deber (“lo que se supone o le han dicho debe ser/hacer” o de afirmarse a través de la aprobación de otros (padre, éxito social…).  El problema no es en sí buscar afecto y reconocimiento de los otros, sino cuando queremos cubrir esas necesidades desde un sentimiento de carencia y buscamos FUERA lo que tendríamos que encontrar en nuestro interior. Es decir, buscar e…

La autorregulación emocional

Una vez reconocidas nuestras emociones y sentimientos http://www.monicatimon.com/2013/05/conciencia-emocional.html es básica para una buena gestión emocional su EXPRESIÓN.  Muchas veces somos capaces de tener conciencia de nuestro estado emocional pero nos “contenemos”, “reprimimos su expresión”. La autorregulación se refiere a la capacidad de gestionar o de encauzar las emociones debidamente. Identificada la emoción la expresamos a la/s persona/s adecuada/s, de la forma apropiada y en el momento oportuno con el propósito justo.
El verdadero desafío para la autorregulación surge ante las situaciones y emociones no deseadas, al igual que en los casos de aparición de estrés; habitualmente, acostumbramos rechazarlo o bloquearlo. Hemos de saber dirigir nuestras emociones en lugar de que estas nos dirijan.


Es cierto que en algún momento todas las personas hemos experimentado en alguna ocasión la necesidad de “contener” la emoción, a pesar de que nos perjudica y nos quedaríamos mejor expresándolo libremente, pero por alguna razón, frenamos la emoción. ¿Qué sucede? ¿Qué hace que vayamos contra nuestras sensaciones y necesidades? Llevamos una armadura a cuestas, como tortugas que llevan su caparazón. Esa coraza nos ayuda a protegernos de las heridas o amenazas psicológicas; por ello hemos de reconocerles su función positiva. Las corazas son ajustes creativos que nos ayudan a poder responder mejor en situaciones significativamente importantes para nosotros; es saludable no querer exponernos “al desnudo” en cualquier contexto. El problema surge cuando esa coraza es empleada permanentemente, y la vivencia de sentirse emocionalmente amenazados se generaliza a todos los contextos; entonces nos cerramos sobre nosotros mismos.





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