La verdadera clave del éxito

“¡No te rindas!”, “¡Persevera, eres capaz de conseguir lo que te propongas!”,  ¡”No dejes de intentarlo y lograrás ser lo que deseas!”,  "¡Ánimo, tú puedes!”... Seguro que a mucho(a)s de vosotros(a)s os suenan estas frases.

Pero, ¿se puede lograr todo?, ¿se puede con todo?, ¿basta con un: "cree en ello y lo lograrás", "visualiza, piensa en ello y lo conseguirás"? Vamos, que "si la vida te da limones, haz limonada" ¿Es tan simple como parece transmitirse desde cierta parte de la psicología o coaching?...
La realidad es que no siempre podemos. 
En primer lugar, no siempre podemos alcanzar aquello que queremos conseguir, y desde luego no basta solo con desearlo con todas tus fuerzas. Es cierto que el deseo ayuda, y fijarte metas y objetivos facilita  alcanzarlo. Pero ¡no siempre!, ¿verdad?, aunque a veces desde la psicología o coaching parece que sea fácil, y hace que hasta nos sintamos culpables de no poder.
Lo primero que tenemos que pensar es ¿son realistas LAS EXPECTATIVAS QUE TENEMOS SOBRE NOSOTRO(A)S? ¡Hemos de tener éxito, ser lo(a)s mejores,  inteligentes, sexys… perfecto(a)s!  Unas expectativas realistas sobre nosotros están basadas en los resultados, en lo que hemos sido capaces de hacer y lograr;  en función de esos resultados  y experiencias previas vamos construyendo una realidad más ajustada sobre lo que somos. Estás expectativas no son estáticas, las reevaluamos constantemente, ¡de lo que ahora no soy capaz puedo serlo luego!, pero siempre paso a paso, ¡y esos pequeños pasos te llevarán… hasta dónde TÚ puedas llegar, hasta alcanzar TU límite! ¡Enhorabuena, estés donde estés!
Sin embargo, si nuestras expectativas están basadas en un ideal, en lo que quisiéramos ser, podemos enfrentarnos a luchar contra molinos de viento.

El verdadero éxito lo vas a lograr cuando aceptes quién eres, tus limitaciones, aquello que no te gusta de ti y aprendas a  convivir con ello. No consiste solo, que también, en reconocer y valorar aquellas partes valiosas de ti, sino reconocer y aceptar tus limitaciones. ¿Cómo te sientes respecto a ellas? Al hablar de limitaciones, no me refiero únicamente a aquellas más fácilmente visibles y superficiales, sino a aquellas carencias psico-emocionales que, de forma más o menos inconsciente, están detrás de nuestro comportamiento. A partir de ese reconocimiento y aceptación es cuando podemos hacer algo para el cambio. Es precisamente ese trabajo de profundización en uno mism(o), que puede ser más o menos largo e incluso a veces doloroso, el que puede ayudarte a dar un paso más en un determinado momento. Quizás no es lo más fácil, lo más cómodo, pero a veces es necesario si quieres avanzar.

¿Y si la vida te da limones…?
 Ese es otro tema… que tocaré en mi siguiente post.

Cualquier consulta, duda o petición de información podéis hacerlo a través del correo psicologa.monicatimon@gmail.com o presencialmente en mi consulta de psicología de Barcelona 93 129 19 34.


Y como siempre, si os ha gustado, ¡compartid!

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