El auto-perdón

Cuando pensamos en el perdón, generalmente pensamos en el perdón interpersonal. Pero, ¿y el auto-perdón?, ¿el poder y saber perdonarnos a nosotros o a nosotras mismas? La psicología del perdón ha puesto de relieve la importancia y los beneficios del perdón interpersonal y su aplicación terapéutica, pero no ha sido hasta hace poco que se ha incidido en el perdón hacia uno o una misma.
Pero, ¿cómo podemos definir el auto-perdón?, ¿en qué consiste?, ¿cuándo es negativo o no es un perdón genuino?

Si tuviera que escoger una definición de qué es el auto-perdón sería: el deseo de abandonar el auto-resentimiento ante el reconocimiento de que se ha cometido un error objetivo, fomentando la auto-compasión y reconciliándose con uno o una misma.

El “deseo de” implica un acto consciente, ser parte activa en el proceso.

La conciencia de que se ha cometido un error es un elemento imprescindible del proceso. Un falso perdón sería aquel en el que nos excusamos por nuestra conducta, justificamos, minimizamos... negando la necesidad de cambio y cerrando así la puerta a la reparación. El auto-perdón no es así incondicional e implica una resolución de cambio y de comportamiento en el futuro.
Aunque se podría pensar que la parte negativa del auto-perdón sería la existencia de una actitud autocomplaciente y sin experimentar sentimientos de malestar, haciendo más improbable el cambio y que nos responsabilicemos por nuestros actos, esto es lo que se llamaría un falso auto-perdón. Si consideramos como un perdón genuino aquél que toma conciencia y busca la reparación, el hecho de fomentar la auto-compasión y reconciliarse con uno/a mismo/a no implica algo negativo. Y he comentado al respecto del falso perdón la ausencia de sentimientos de malestar y responsabilización (lo que normalmente llamaríamos sentimientos de culpa-prefiero hablar de responsabilidad y no de culpa), porque sí es necesario para lograr un auto-perdón genuino que aparezcan sentimientos de remordimiento. Esos sentimientos de remordimiento, aunque incómodos y que es muy importante saber cómo gestionar, serán el motor del cambio y reparación relacional. Y la auto-compasión hacia uno/a mismo/a el camino hacia la auto-aceptación y auto-respeto. Ese es el verdadero auto-perdón.

Es importante conocer estrategias para facilitar el proceso de auto-perdón, y de esas estrategias trataré en mi próximo post.

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