Asertividad y derechos asertivos

Como señalé, cuando adoptamos un estilo de comunicación pasivo no se expresan los propios sentimientos ni se defienden los propios intereses, deseos, opiniones… Es un estilo de comunicación centrado en el “Otro”. No se sabe poner límites y es como si la otra persona tuviese “más derechos” que nosotros. No se sabe decir NO. ¿Por qué hay personas que tienen este tipo de estilo comunicativo? ¿Por qué no sabemos decir NO?

Un aspecto muy importante es reconocer nuestros derechos asertivos; en otro momento hablaré de aspectos emocionales y psicológicos. En el taller presenté una lista derechos asertivos para debatir si se aceptaban como derechos que teníamos y hasta qué punto los ejercíamos. Señalaré los que generaron más debate.

Tengo derecho a ser una prioridad para mí mismo. Pregúntate, ¿pienso que es egoísta anteponer mis necesidades a las de los demás? Si piensas que sí, y que no tienes derecho que tus necesidades sean una prioridad para ti porque es egoísta, será difícil que te comuniques de forma asertiva. Reconocer tus necesidades y deseos es básico, lo que no quiere decir que siempre las antepongas. Se trata de que decidas tú cuándo hacerlo y cuándo no. Si es una decisión propia, y no porque “sientas la obligación” de hacerlo, difícilmente luego te sentirás mal por haberlo hecho; no sentirás esa  sensación de que “ya me están tomando el pelo otra vez” o “ya está, cómo siempre la que me fastidio soy yo”. Se trata de sentir que tienes el control sobre cuándo prefieres anteponer las necesidades de los demás a las tuyas.

Tengo derecho a decidir si quiero o no responsabilizarme de los problemas de otros. Si creéis el supuesto de que “cuando alguien tiene un problema hay que ayudarle” seguramente lleváis mucha carga de responsabilidad en vuestra espalda; es decir, que os responsabilizáis de todo o casi todo (de lo vuestro y de los demás). Convendría que os preguntaseis ¿por qué me responsabilizo? ¿qué hay detrás de ese tener que responsabilizarme de todo?. Como he dicho, se trata de una elección, de decidir cuándo quieres hacerlo y a quién quieres ayudar. 

Tengo derecho a cometer errores. El supuesto de que es vergonzoso equivocarse es erróneo ¡todo el mundo se equivoca alguna vez! De aquí derivo que tenemos el derecho a fallar a los demás. Las expectativas que los demás depositan en nosotros NO ES NUESTRA RESPONSABILIDAD. Si en algún momento sospechamos que el hecho de anteponer nuestras necesidades va a decepcionar a alguien siempre podemos, siendo asertivos, tener en cuenta los sentimientos de esa persona demostrando que al menos somos conscientes de que para él o ella eso importante "pero que en este momento (…)"; hacerle ver que lo sentimos pero (…); explicitar que para nosotros la relación es valiosa o que la apreciamos pero (…)

Aquí os presento una lista de derechos. ¿Hasta qué punto pensáis que es así, que tenéis esos derechos? Luego pensad hasta qué punto los ejercéis. Podéis ir valorando cada uno de ellos del 0 (nunca lo ejerzo) al 5 (siempre lo ejerzo). Será una forma de que seáis más conscientes y tengáis más presente qué tipo de situaciones son las que os representan una mayor dificultad para comunicaros de forma asertiva. Como siempre, os podéis poner en contacto conmigo a través del mail psicologa.monicatimon@gmail.com

• Derecho a tener mis propios valores, opiniones y creencias
• Derecho a cambiar de idea, opinión, o actuación
• Derecho a tener mis propias necesidades y a que éstas sean tan importantes como las de los demás
• Derecho a experimentar y expresar mis propios sentimientos y emociones
• Derecho a pedir lo que se quiere (y recibir un no por respuesta)
• Derecho a que se le reconozca un trabajo bien hecho
• Derecho a hacer menos de lo que humanamente se es capaz de hacer
• Derecho a rechazar peticiones sin sentirme culpable o egoísta
• Derecho a no justificarme ante los demás
• Derecho a no anticiparse a las necesidades de los demás
• Derecho a estar solo/a aun cuando deseen nuestra compañía
• Derecho a protestar (reclamar) y a expresar críticas cuando se nos trata injustamente
• Derecho a ignorar los consejos de los demás
• Derecho a hacer lo que quiera con mi tiempo, cuerpo y propiedad
• Derecho a pedir ayuda o apoyo emocional

Y bueno, lógico, las otras personas que tenemos enfrente también tienen esos derechos...

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