viernes, 31 de mayo de 2013

La autorregulación emocional

Una vez reconocidas nuestras emociones y sentimientos http://www.monicatimon.com/2013/05/conciencia-emocional.html es básica para una buena gestión emocional su EXPRESIÓN.  Muchas veces somos capaces de tener conciencia de nuestro estado emocional pero nos “contenemos”, “reprimimos su expresión”. La autorregulación se refiere a la capacidad de gestionar o de encauzar las emociones debidamente. Identificada la emoción la expresamos a la/s persona/s adecuada/s, de la forma apropiada y en el momento oportuno con el propósito justo.
El verdadero desafío para la autorregulación surge ante las situaciones y emociones no deseadas, al igual que en los casos de aparición de estrés; habitualmente, acostumbramos rechazarlo o bloquearlo. Hemos de saber dirigir nuestras emociones en lugar de que estas nos dirijan.


Es cierto que en algún momento todas las personas hemos experimentado en alguna ocasión la necesidad de “contener” la emoción, a pesar de que nos perjudica y nos quedaríamos mejor expresándolo libremente, pero por alguna razón, frenamos la emoción. ¿Qué sucede? ¿Qué hace que vayamos contra nuestras sensaciones y necesidades? Llevamos una armadura a cuestas, como tortugas que llevan su caparazón. Esa coraza nos ayuda a protegernos de las heridas o amenazas psicológicas; por ello hemos de reconocerles su función positiva. Las corazas son ajustes creativos que nos ayudan a poder responder mejor en situaciones significativamente importantes para nosotros; es saludable no querer exponernos “al desnudo” en cualquier contexto. El problema surge cuando esa coraza es empleada permanentemente, y la vivencia de sentirse emocionalmente amenazados se generaliza a todos los contextos; entonces nos cerramos sobre nosotros mismos.





No hay comentarios:

Publicar un comentario