Gestión de la rabia y la ira

Os hago un resumen de lo que fue el taller sobre la “Gestió de la Ràbia i la Ira” .
En la primera sesión estuvimos reflexionando sobre los sentimientos de la ira, la rabia y el odio, y en las diferentes maneras en que se manifiestan. Nos detuvimos en cómo la rabia la podemos dirigir, no sólo hacia el exterior, sino hacia nosotras mismas. En este último caso la rabia es un sentimiento secundario, y hay que abordar y profundizar en la problemática que subyace a ésta. Finalmente nos detuvimos en el sentimiento del rencor, un sentimiento que deriva de la rabia (situada en el presente) y que está anclado, por el contrario, en el pasado. Todas nosotras pusimos en común diferentes estrategias para afrontar y regular el sentimiento de rencor, de forma que cada una encontrara aquella que mejor se ajuste a su individualidad. La sesión fue intensa, pero salimos con ideas claras y estrategias concretas para entrenar. El próximo día nos centraremos en la rabia y la ira. 
En la segunda sesión nos detuvimos en la ira y la rabia. Compartimos la diferente manera en que cada una manifestábamos y expresábamos la rabia. Nos detuvimos en reconocer aquellos aspectos o situaciones que actuaban como detonantes o disparadores de la ira, para así poder anticipar estrategias de actuación. Finalmente se presentaron algunas técnicas para el manejo de la ira. NO se trata de reprimir, ¡tenemos derecho a enfadarnos!, sino de saber cómo expresar la emoción de forma adecuada. ¡Habrá que hacer los deberes para casa! No pudimos acabar, así que en la siguiente sesión continuaremos profundizando en este aspecto.

En la tercera sesión nos centramos en cómo aceptar las propias limitaciones, y en especial los propios estallidos de cólera, ira o rabia. Para ello vivenciamos cómo aceptar la impotencia que sentimos ante situaciones sobre las que no tenemos ningún control. También nos centramos en cómo asumir y aceptar que no podemos hacer nada por reparar el daño que nos han hecho, aunque sí la capacidad para afrontarlo. Hicimos un ejercicio de visualización para practicar: vivenciar la situación que nos genera rabia desde otra perspectiva diferente a la nuestra, la de un observador externo, facilita la desidentificación y desactivación emocional. 
En la última sesión pusimos el énfasis en cómo recuperar el control interno. Hemos de tener la confianza en nosotras mismas para aceptar y decidir que tenemos el control sobre nuestras emociones. Las emociones no dependen únicamente de los acontecimientos externos, sino de cómo las gestionamos. Sentir rabia puede ser hasta sano; anclarnos en ese sentimiento no. Aprender a canalizar la energía negativa de la ira o rabia, liberando esa emoción, y facilitar en energía positiva mediante estrategias que faciliten la expresión de emociones que nos generen bienestar es una forma adecuada de gestionar nuestro sentimiento de rabia e ira. Las diferentes dinámicas que utilizamos nos permitieron descargar las emociones; saber conectar con el silencio; utilizar el humor cómo energía antagonista a la rabia…

Comentarios

  1. Cada vez que le echo una ojeada a este blog me gusta más.
    A veces me preguntó por qué nos cuesta tanto aceptar la rabia y la ira (¡y qué decir del rencor!). Dan ganas de reir comprobar que, a veces, algunas nos sentimos más cómodas con la baja autoestima que con la manifestación natural del pequeño monstruo que todas llevamos dentro, especialmente cuando no lo sabemos controlar y se nos desparrama.
    Sigue así, Mónica. Felicidades.

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