Combatiendo los pensamientos negativos

Como hemos señalado, muchos de nuestros pensamientos son irracionales, y nos conducen a una interpretación deformada de la realidad y de nosotros mismos. Son pensamientos automáticos y aprendidos, y es necesario rebatir, cuestionar, poner a prueba y desmontar este tipo de pensamientos negativos. Unos ejemplos.
1- No generalizar a partir de las experiencias negativas que podamos tener en ciertos ámbitos de nuestra vida. Debemos aceptar que podemos haber tenido fallos en ciertos aspectos; pero esto no quiere decir que en general y en todas las facetas de nuestra vida seamos “desastrosos”. NO ANTICIPAR que sistemáticamente ocurrirá de la misma manera hagamos lo que hagamos. Estar ALERTA ante los NUNCA, SIEMPRE, NADIE, TODO, NADA. Hemos de darnos la oportunidad de poder cambiar pensando que ha sido una respuesta puntual y no asumirlo como un defecto personal global.

2- No hacer juicios en blanco y negro. Las personas no somos perfectas o fracasadas, valientes o cobardes,… Los seres humanos somos demasiado complejos para ser reducidos a juicios dicotómicos. Hemos de contemplar toda una gama de posibilidades intermedias, que facilitarán una aproximación más exacta a la realidad. Al no relativizar las cosas, podemos juzgarnos de forma errónea: o soy una persona perfecta o soy una fracasada; o me quiere todo el mundo o no me quiere nadie. Hemos pensar que podemos ser, más o menos, perfectos y que habrá quien nos quiera y quien no.

3- Centrarnos en lo positivo. Cuando se realiza el proceso de filtraje, se tiende a ver sólo lo negativo, a exagerar los problemas. Debemos acostumbrarnos a observar las características buenas que tenemos. Todos tenemos algo bueno de lo cual podemos sentirnos orgullosos; debemos apreciarlo y tenerlo en cuenta cuando nos evaluemos a nosotros mismos. Una forma de mejorar nuestra imagen relacionada con ese “observar lo bueno” consiste en hacernos conscientes de los logros o éxitos que tuvimos en el pasado e intentar tener nuevos éxitos en el futuro. Todos debemos reconocer en nosotros la capacidad de hacer cosas bien en determinados ámbitos de nuestra vida y que debemos esforzarnos por lograr los éxitos que deseamos para el futuro. Piensa ¿cuál ha sido tu mayor logro en este año?  ¿y en el anterior mes?.

4- Comprobar, preguntar, no hacer inferencias. Para librarnos de los pensamientos de personalización e interpretación lo mejor es preguntar, comprobar y no hacer inferencias más allá de lo directamente observable. Si pienso que alguien está enfadado porque no le llamé, preguntarle directamente; si alguien me dice que le gusta el último trabajo que he presentado, nos limitaremos a aceptar como prueba lo que haga o diga; si pienso que esa persona del público se ha sonreído porque le parece una estupidez lo que he comentado, pensar que no tengo ninguna prueba observable y que puede haber sido por otros motivos.

5- No tener una autoexigencia inflexible. Estar ALERTA ante cualquier mandato, automensaje o norma que contenga: DEBERIA, TENGO QUE, HABRÍA QUE. Hemos de aceptar la flexibilidad como un valor importante para medirnos a nosotros mismos (y a los demás); cuestionémonos cada una de las exigencias que nos hacemos teniendo en cuenta nuestras necesidades, limitaciones y capacidades a la hora de plantearlas. Probemos a utilizar: me gustaría, intentaré.
Por otra parte no hemos de culpabilizarnos, ni autocastigarnos por no llegar a ciertos estándares que nos autoimponemos, sino RESPONSABILIZARNOS de nuestras acciones. Sobre este tema, la culpa, ya volveremos.

6- No compararnos. Las personas con baja autoestima tienden a compararse con aquellas personas que representan lo que a ellas les gustaría alcanzar, poniéndose así en una situación de inferioridad por carecer de esas cualidades. Todas las personas somos diferentes; todos tenemos cualidades positivas y negativas. Aunque nos veamos “peores” que otros en algunas cuestiones, seguramente seremos “mejores” en otras; por tanto, no tiene sentido que nos comparemos ni que, nos sintamos “inferiores” a otras personas.

 (continuará...)
                      

Comentarios

  1. . COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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